"AÑO NACIONAL DEL AGUA"


Resaltan protección de foresta en cuencas hidrográficas
Consideran es vital para preservar los ríos y conservar las aguas


La preservación y protección de la foresta en las cuencas hidrógraficas es fundamental para conservar y aumentar el flujo de agua en las montañas, valles y ríos del país, asegurando la cantidad y calidad necesarias del líquido para el consumo humano, el riego, la industria, la generación de energía eléctrica y para el turismo.

El agua que se usa en todo el país tiene sus orígenes en las cumbres que son las más altas de las Antillas, por lo que su preservación constituye una garantía de vida de los dominicanos y su flujo disponible se estima en aproximadamente 20,995 milímetros, mientras que la demanda actual es de 8,325 milímetros.

En tanto que la demanda del subsector riego es de 6,554 milímetros, y la demanda del consumo humano es de aproximadamente 1,038 milímetros, para un 65 por ciento de la población con acceso al líquido.

En el caso de la energía eléctrica producida por las hidroeléctricas, en la República Dominicana representa, aproximadamente un 30 por ciento, lo cual es producido por las aguas del sistema montañoso del país, principalmente de la Cordillera Central, la cual ha sido llamada la Madre de las Aguas.

De esa cordillera nacen las principales corrientes fluviales, cuyo aprovechamiento es facilitado por las grandes obras hidráulicas que regulan esos ríos para asegurar el suministro de agua.

De ahí que tradicionalmente el INDRHI ha ejecutado diferentes programas dirigidos a la preservación, conservación y mejoría de las cuencas hidrográficas del país, y aunque la mayor parte de esos programas han pasado a la secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, todavía se ejecutan algunos proyectos en ese sentido.

En estos momentos la institución rectora de las aguas superficiales y subterráneas de la República Dominicana mantiene un técnico y cinco obreros en Jarabacoa, así como una brigada de 50 hombres trabajando en la mejora de cafetales, como una forma de mantener la reforestación de las cuencas por esta vía que es altamente productiva.

Asimismo, el INDRHI mantiene unos diez o doce perfiles de proyectos elaborados, para cuya ejecución se requiere de financiamiento de la cual en estos momentos la institución carece.

En tanto que pasó a la secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales la labor de reforestación, para lo cual esa institución elaboró un programa nacional que ejecuta en todo el país, mientras que la Dirección de Manejo de Cuencas de esa entidad desarrolla una serie de perfiles que implican trabajos con organizaciones comunitarias, cursos y otras actividades.

Antes de pasar la función de la preservación y mantenimiento de la foresta en las cuencas hidrográficas del país, el INDRHI ejecutó amplios programas, con inversiones millonarias en las cuencas del Alto Yaque del Norte, Alto Mao, Blanco-Yuna-Camú, Río Nizao, Las Cuevas, Río Pedernales y Río Nizaíto, entre otros.

Entre las actividades desarrolladas en ese sentido se encuentra la reforestación de miles de tareas y otras miles agroforestadas, así como la conservación de suelos con la protección de centenares de miles de metros lineales.

Para los trabajos en el mantenimiento, conservación y preservación de cuencas existía una unidad de cuencas en Jarabacoa, que trabajaba agroforestería y reforestación, de manera continua y en cogestión con la Obra Social Progreso de los Pueblos.

Asimismo, en Santiago se ejecutó el proyecto Desarrollo Agroforestal de Guazumal, financiado por la Agencia para el Desarrollo Internacional, además de que se tuvo programado la reforestación de 1,600 tareas en la cuenca Yaque del Norte, y sembrar 300 tareas en agroforestería.

En ese momento l INDRHI programó actividades de capacitación, entre cursos, charlas, talleres y demostraciones, al tiempo que construyó letrinas, acueductos y reparó una serie de caminos.

Elaboró un Plan Piloto de Manejo de la cuenca alta del río Mao, con actividades de reforestación, agroforestería y capacitación.

Programado la reforestación de miles de tareas, de agroforestería, de conservación de suelos, con prácticas de barreras vivas y muertas, canales de desviación, disipadores de energía y protección de márgenes en le cuenca del río Mao.

En las cuencas de los ríos Blanco-Yuna-Camú se trabajó en actividades de manejo de cuencas, principalmente en reforestación, coordinados con la Federación Campesinos hacia el Progreso, la Fundación Salvemos el Camú y otras organizaciones dedicadas a la reforestación.

Lo mismo se hizo en la cuenca del río Nizao, del río las Cuevas, lo mismo que en la cuenca del Río Pedernales, en la cuenca alta del río Nizaíto, entre otros.

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17 de Noviembre del 2003.